«Y luché contra el mar toda la noche, desde Homero hasta Joseph Conrad, para llegar a tu rostro desierto y en su arena leer que nada espere, que no espere misterio, que no espere.» Gilberto Owen

miércoles, mayo 30, 2007

De memoria ciega


JULIO CÉSAR FÉLIX


I

La poesía yace sin reposo,
regenerándose,
existiendo en máscaras ocultas,
reinventándose
en el lecho vocálico
de esta espera de ritmos.


II

Espejos de la memoria
Incitación al canto
Desesperación metálica
de esta ciudad nocturna.


III

Las olas de la madrugada
ahogan a las palmeras
cuando el viento
coquetea con ellas:
las abraza,
las posee
en el tono cadencioso
y rítmico
de su vuelo libre.


IV

MAGIA EN LA CIUDAD

Desde un alto edificio
escucho las gotas
que resbalan
sobre las ventanas:
éste es un privilegio en el siglo...
vientos de humedad
en el rincón
más seco del mundo.


V

Por ahí escuché hablar
alguna vez
sobre la sutileza
del pelícano,
su fragilidad
y transparencia:
infancia de mar.


VI

Las horas hacen brotar
mareas fosforescentes
animadas por el astro diurno:
transmito
el encuentro con la voz,
con el otro,
conmigo.


VII

Esta tarde
guarda incansables diálogos
de perros,
silbidos en las calles,
tantanes de puertas,
martillazos,
un sonido prolongado
de teléfonos:
mientras un ave
se posa
sobre la rama
de un árbol
y apenas canta
con su débil voz.

Se me ha olvidado estar solo.


VIII

SE NOS OLVIDA EL MUNDO

La Ciudad de México
grita de espanto,
inundación la madrugada
de asfalto dolorido
el tiempo crece
en su lento fluir de espuma.


IX

Una de mis atracciones preferidas
es la de escuchar el silencio,
segundos, minutos, horas
en el corazón.


X

El agua fecunda
este árbol de recuerdos.


XI

LA MUERTE

Voy por el camino
silencioso:
aún no es hora
de conocer
la barca de Caronte
ni las frías aguas
del Leteo.

1 comentario:

Leonel dijo...

Hago este comentario después de una primera lectura. Me entusiasma la voz que tienen estos poemas. Hay serenidad en la percepción y esa apretura en las palabras que causan que el poema sea flecha o mano. Sí tocan.

Saludos, l.